¿Qué es el Tarot?
El Tarot es una especie de mapa de la conciencia humana. Un conjunto de símbolos visuales que reflejan los cambios internos y externos que cualquier individuo puede llegar a experimentar a lo largo de su vida, más allá de la época, el sexo o la raza. Se dice que una imagen es simbólica cuando representa algo más que su significado inmediato y obvio.
Amar, temer, crear, proyectar, destruir, son sólo algunas de las experiencias humanas que reflejan los arcanos, también llamados símbolos universales o arquetipos colectivos.
El lenguaje simbólico del Tarot afecta principalmente los aspectos no racionales de la consciencia humana, al igual que los sueños y otros sistemas oraculares. Es importante recordar que estamos ante experiencias universales, y profundizar en las imágenes internas que los símbolos evocan en nosotros. Cuando la mente explora el símbolo, se ve llevada a ideas que se encuentran más allá del alcance de la razón.
Carl Gustav Jung (1875-1961), gran psicoanalista suizo que dedicó su vida al estudio del lenguaje simbólico del inconsciente, relacionó las figuras del Tarot con los arquetipos, definiendo a estos como "la manifestación simbólica del instinto (...). Desde luego, son una tendencia, como el impulso de las aves a construir nidos o el de las hormigas a formar colonias organizadas".
¿Qué proceso se pone en movimiento al descubrir arquetipos ocultos y develar la unidad de lo interno y lo externo?
¿Puede el Tarot ayudarnos a conocer nuestras tendencias, descubrir mecanismos y modificar conductas?
¿Es válido como herramienta para interpretar el lenguaje secreto de las circunstancias?
La baraja de Tarot está compuesta de 78 cartas, que se dividen en dos grupos: los arcanos mayores, de 22 cartas, y los arcanos menores, de 56 cartas.
Los arcanos mayores simbolizan los principios o leyes universales que Carl G. Jung llamó arquetipos o experiencias colectivas.
Son imágenes que retratan las diferentes etapas de un camino, el camino de la vida.
Representan diversos modos de desarrollo, aprendizaje y toma de consciencia, lecciones que todo ser humano enfrentará en su proceso personal. Los arquetipos pueden ser experimentados externamente como mundo, o internamente como inconsciente. Los arcanos mayores están marcados con números romanos, del I al XXI, y tienen una carta más, sin número, llamada El Loco, la cual es considerada como 0, principio y fin, libertad y vacío.
Aunque existen arcanos más difíciles de "aprehender" que otros, ninguno de los 22 arcanos mayores es totalmente "bueno" o "malo".
Los arcanos menores están compuestos por 56 cartas que se dividen en los 4 palos clásicos de la baraja: bastos, espadas, copas y oros.
Estos grupos constan de 14 cartas cada uno. Llevan los números del 1 al 10, e incluyen 4 "figuras de la corte": sota, caballero, reina y rey.
Los arcanos menores representan nuestros talentos potenciales y desafíos personales. Las lecciones y oportunidades que tendremos en los cuatro niveles de experiencia humana son el tema central de estos arcanos.
Cada uno de los 4 "palos" está asociado, además, a un elemento de la naturaleza. Así, los bastos representan el fuego; las espadas, el aire; las copas, el agua; y los oros, la tierra.
En relación con los cuatro niveles de experiencia humana representados por los elementos, se puede decir que:
El elemento aire simboliza el intelecto. La inteligencia, las creencias, los conceptos y prejuicios, son los temas vinculados a las ESPADAS.
El elemento fuego simboliza el espíritu y la energía vital. La visión, la intuición y el impulso son los temas vinculados a los BASTOS.
El elemento agua simboliza los sentimientos. Las emociones, las reacciones y la capacidad de entrega son los temas vinculados a las COPAS.
El elemento tierra simboliza la realidad concreta. La salud, el trabajo, los recursos económicos y las sensaciones físicas son los temas vinculados a los OROS.
¿Por qué actuamos de determinada manera? ¿Cuáles son nuestros verdaderos deseos? ¿Hasta qué punto estamos dispuestos a comprometernos con nuestros sueños? Estos son algunos de los secretos que los arcanos menores develan.
Amar, temer, crear, proyectar, destruir, son sólo algunas de las experiencias humanas que reflejan los arcanos, también llamados símbolos universales o arquetipos colectivos.
El lenguaje simbólico del Tarot afecta principalmente los aspectos no racionales de la consciencia humana, al igual que los sueños y otros sistemas oraculares. Es importante recordar que estamos ante experiencias universales, y profundizar en las imágenes internas que los símbolos evocan en nosotros. Cuando la mente explora el símbolo, se ve llevada a ideas que se encuentran más allá del alcance de la razón.
Carl Gustav Jung (1875-1961), gran psicoanalista suizo que dedicó su vida al estudio del lenguaje simbólico del inconsciente, relacionó las figuras del Tarot con los arquetipos, definiendo a estos como "la manifestación simbólica del instinto (...). Desde luego, son una tendencia, como el impulso de las aves a construir nidos o el de las hormigas a formar colonias organizadas".
¿Qué proceso se pone en movimiento al descubrir arquetipos ocultos y develar la unidad de lo interno y lo externo?
¿Puede el Tarot ayudarnos a conocer nuestras tendencias, descubrir mecanismos y modificar conductas?
¿Es válido como herramienta para interpretar el lenguaje secreto de las circunstancias?
La baraja de Tarot está compuesta de 78 cartas, que se dividen en dos grupos: los arcanos mayores, de 22 cartas, y los arcanos menores, de 56 cartas.
Arcanos Mayores
Los arcanos mayores simbolizan los principios o leyes universales que Carl G. Jung llamó arquetipos o experiencias colectivas.
Son imágenes que retratan las diferentes etapas de un camino, el camino de la vida.
Representan diversos modos de desarrollo, aprendizaje y toma de consciencia, lecciones que todo ser humano enfrentará en su proceso personal. Los arquetipos pueden ser experimentados externamente como mundo, o internamente como inconsciente. Los arcanos mayores están marcados con números romanos, del I al XXI, y tienen una carta más, sin número, llamada El Loco, la cual es considerada como 0, principio y fin, libertad y vacío.
Aunque existen arcanos más difíciles de "aprehender" que otros, ninguno de los 22 arcanos mayores es totalmente "bueno" o "malo".
Arcanos Menores
Los arcanos menores están compuestos por 56 cartas que se dividen en los 4 palos clásicos de la baraja: bastos, espadas, copas y oros.
Estos grupos constan de 14 cartas cada uno. Llevan los números del 1 al 10, e incluyen 4 "figuras de la corte": sota, caballero, reina y rey.
Los arcanos menores representan nuestros talentos potenciales y desafíos personales. Las lecciones y oportunidades que tendremos en los cuatro niveles de experiencia humana son el tema central de estos arcanos.
Cada uno de los 4 "palos" está asociado, además, a un elemento de la naturaleza. Así, los bastos representan el fuego; las espadas, el aire; las copas, el agua; y los oros, la tierra.
En relación con los cuatro niveles de experiencia humana representados por los elementos, se puede decir que:
El elemento aire simboliza el intelecto. La inteligencia, las creencias, los conceptos y prejuicios, son los temas vinculados a las ESPADAS.
El elemento fuego simboliza el espíritu y la energía vital. La visión, la intuición y el impulso son los temas vinculados a los BASTOS.
El elemento agua simboliza los sentimientos. Las emociones, las reacciones y la capacidad de entrega son los temas vinculados a las COPAS.
El elemento tierra simboliza la realidad concreta. La salud, el trabajo, los recursos económicos y las sensaciones físicas son los temas vinculados a los OROS.
¿Por qué actuamos de determinada manera? ¿Cuáles son nuestros verdaderos deseos? ¿Hasta qué punto estamos dispuestos a comprometernos con nuestros sueños? Estos son algunos de los secretos que los arcanos menores develan.
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